El buen uso de las limas.

LIMAS DE DIAMANTE
Con los años, los malos hábitos se acentúan en nuestros procedimientos de trabajo. Es necesaria una revisión periódica de nuestras técnicas para asegurarnos de que estos "malos hábitos" no sigan afectando la calidad de nuestro trabajo.

A consecuencias de lo dicho, en este artículo, continuaré explicando ahora sobre las técnicas de limado.

La presentación es una de las prioridades básicas utilizadas por los joyeros, y el limado es una de las herramientas más importantes de modelado y acabado durante la confección de una joya. Las limas se utilizan para desgastar, rebajar, cortar, conformar y alisar el metal. Debido a que la lima es una herramienta simple, la mayoría de la gente piensa que por eso que no hay una manera correcta de usarla. Sin embargo, eso no es verdad, hay formas y maneras de usarlas correctamente.

Limar incorrectamente es tiempo perdido, causa trabajo innecesario, y residuos de metales preciosos sólo para volverlos a fundir. El buen limado o el trato adecuado de las limas, en gran medida, determinará si la joyería en ejecución se nos verá profesional o amateur.

Su uso preciso y rápido sólo puede desarrollarse teniendo bastante estudio y práctica. Para una solución de limado rápido, la respuesta está en el método, no en el músculo. Trabajar con movimientos estables, uniformes, largos o cortos dependiendo de lo que se necesite, nos llevará a un resultado óptimo. El limado frenético, agresivo, violento, y sin concentración nos llevará a producir un trabajo deficiente y poco exacto.

Todas las limas están diseñadas para desbastar durante su carrera de avance o de empuje. Un limado eficiente es suave, calmado, constante y uniforme, utilizando toda la longitud de la lima en lo posible. La carrera hacia atrás de la lima no corta; sólo re-posiciona la lima para iniciar la siguiente pasada o carrera de corte. Muchos joyeros desarrollan el hábito de levantar la lima de la superficie metálica para hacer la pasada de retorno. Otros dejan la lima siempre en contacto pero permiten que se deslice ligeramente hacia atrás. Cualquiera de los dos métodos o hábitos está bien, sin embargo, cuando se trabaja en áreas de ajuste crítico o bordes precisos, levante la lima  en la carrera de retorno y realice los cortes cuidadosos y deliberados. Esto permite una inspección visual permanente y constante.

Sostenga el asa de la lima firmemente con el dedo índice extendido en la parte superior de la lima. Esto le permite aplicar la presión necesaria y justa durante el deslizamiento de corte. Alineé  la mano y la muñeca en una línea recta desde la punta de la lima hasta el codo. Al limar, no doble la muñeca. Solamente su codo y hombro deben moverse durante la limadura, no su mano o muñeca. Siempre que ejerza presión hacia delante sobre la mano, mantenga la muñeca recta como sea posible. Poner presión sobre la muñeca en una posición doblada con el tiempo desarrollará síndrome del túnel carpiano. (Es una afección en la cual existe una presión excesiva en el nervio mediano. Este es el nervio en la muñeca que permite la sensibilidad y el movimiento a partes de la mano. El síndrome del túnel carpiano puede provocar entumecimiento, hormigueo, debilidad, o daño muscular en la mano y dedos).

LIMAS VARIAS
Tipos de limas
Las limas vienen en muchos anchos, longitudes, formas y cortes. Los cortes van desde el numero 8 el más fino, y el numero 00 el más grueso. (Esta secuencia de numeración es lo contrario de las hojas de sierra) Las limas de mano (medianas y grandes) y las limas de aguja (las más pequeñas) son los dos tipos más utilizados en los trabajos de la joyería. Las limas manuales se utilizan para la presentación general. El corte más útil es un número 4, y el  corte numero 2 es el utilizado para la presentaciones o cortes gruesos.

La forma de las limas de aguja o finas para las áreas lisas y pequeñas  son más convenientes que las limas más grandes. Un error común cometido por los joyeros es usar una lima aguja demasiado gruesa. Las limas de aguja de corte  numero 2  son demasiado gruesas  para el trabajo de joyería. 

Juego de limas aguja, con mango
Deja marcas muy profundas de lima en el metal, que son difíciles de eliminar en los espacios estrechos donde se utilizan limas pequeñas o de aguja. Al intentar eliminarlas, los bordes rectos o contornos limpios desarrollados para la buena presentación se pierden, resultando un trabajo mediocre.

Se deben guardar las limas de agujas quebradas de numero  4 para tiempos en  que se necesita una lima gruesa  en áreas estrechas. Se utiliza también una lima quebrada de aguja del número 6 para las presentaciones generales. A menudo un joyero puede ir directamente al pulido con trípoli después de usar una lima número 6. Esto ahorrará no sólo tiempo, sino también reducirá el material de desecho. Más importante aún, los bordes rectos y limpios, los contornos y las esquinas agudas producidas con la lima no se pierden en el proceso de lijado. Esto da como resultado una pieza de joyería acabada de aspecto más profesional.

Presentación plana
Cuando necesite superficies planas o líneas rectas, mantenga firme el trabajo. Mueva sólo la lima. Se necesita una lima de cara plana. Usando el lado plano de una media caña, u otra, lima, es una cuestión de elección personal.

Curvas exteriores
La presentación de una curva externa (superficie convexa) es similar a la presentación plana y se utiliza la misma lima. A medida que la lima se mueve hacia adelante, doble ligeramente la muñeca y levante el codo para seguir el contorno de la superficie. Utilice trazos largos y mantenga la lima  en movimiento en una curva continua suave o usted desarrollará puntos planos en su pieza de joyería.

Curvas interiores
Para hacer una curva interna (superficie cóncava) es necesaria  una lima con una de sus caras redondeada. Puede utilizar una lima semi-rredonda, o mediacaña, ovalada. Permita que la lima ruede de lado a lado cuando se empuje hacia delante. Esto no sólo mantiene el contorno de la curva, sino que también impide el corte de puntos planos irregulares en el borde del metal.

Siempre se debe tener mucho cuidado de no quitar demasiado metal. Es imposible reemplazar el metal eliminado. Cuando limamos para quitar el exceso de soldadura, a menudo el error se produce cuando limamos demasiado, dando por resultado el adelgazamiento del metal. Detener el proceso de limado cuando el contorno de la soldadura es apenas visible. El lijado será suficiente  para pulir y eliminar la soldadura restante. Si continúa limando hasta quitar toda la evidencia de la soldadura,  al lijar el metal se adelgazará más de lo necesario.



Escrito por: Alejandro Glade R.